La chacra que se convirtió en nube

chacra

Gabriela Mistral-Desolación

Era una chacra pequeña toda pútrida. Cuanto cayó en ella se hizo impura: las hojas de los árboles próximos, las plumillas de un nido, hasta los gusanos del fondo, más negros que los de otras pozas. En los bordes ni una brizna verde.

El árbol vecino y unas grandes piedras la rodeaban de tal modo, que el sol no la miró nunca, ni ella supo de él en su vida.

Más un buen día, como levantaban una fábrica en los alrededores, vinieron obreros en busca de las grandes piedras. Fue esto en un crepúsculo. Al día siguiente, el primer rayo de sol cayó sobre la copa del árbol y se deslizó hacia la chacra.

Hundió el rayo en ella su dedo de oro y el agua negra como un betún, se aclaró, fue rosada, fue violeta, tuvo todos los colores: “un arcoíris maravilloso”.

Primero un asombro, casi un estupor al traspasarla la flecha luminosa, luego, un placer desconocido, mirándose transfigurada, después, el éxtasis, la callada adoración de la presencia divina descendida hacia ella.

Los animalitos del fondo se habían enloquecido en un principio por el trastorno de su morada; ahora estaban quietos, perfectamente sumidos en la contemplación de la placa áurea que tenía por cielo.

Así la mañana, el medio día, la tarde. El árbol vecino, el nido del árbol, el dueño del nido, sintieron el estremecimiento de aquel acto de redención que se realizaba junto a ellos, la fisionomía gloriosa de la chacra les antojaba una cosa insólita.

Y al descender el sol, vieron una cosa más insólita aún. La caricia cálida fue durante todo el día absorbiendo el agua impura insensiblemente. Con el último rayo subió la última gota. El hueco gredoso quedó abierto, como la órbita de un gran ojo vaciado.

Cuando el árbol y el pájaro vieron correr por el cielo una nube flexible algodonosa, nunca hubiera creído que esa gala del aire fuera su camarada la chacra de vientre impuro. Para las demás chacras de aquí abajo ¿no hay obreros providenciales que quiten tan grandes piedras?

Convirtamos nuestras escuelas en lugares de resiliencia para los alumnos. No podemos quedarnos viendo solo lo que está encima y dañado. Es nuestra misión sacar con amor cada una de las piedras y limpiar cada chacra. Los maestros estamos llamados a ayudar a nuestros alumnos a descubrir y sacar al exterior lo mejor de cada uno de ellos. Conócelos, acompáñalos, aliéntalos, ayúdalos a identificar sus talentos. Que sepa que es valioso, único y especial, que sepa que te importa. Dale afecto y confianza, herramientas para solucionar sus problemas. Que vea la  vida con humor.

Un maestro resiliente formará alumnos resilientes. Debemos hacernos presentes en este proceso que implica crecer feliz. Aprende a mirar al niño desde lo que puede hacer; no te quedes en lo que le falta, no los etiquetes ni les pongas un techo a sus posibilidades. Estoy profundamente convencida que debajo de esas piedras siempre puedes encontrar algo bello, no esperemos que su chacra se limpie por casualidad, solo es cuestión de escarbar un poquito y no rendirse fácilmente.

Compartir:Share on FacebookShare on Google+Tweet about this on TwitterShare on LinkedIn

¿Tecnología a edad temprana?

imagen tic y niños

Nos encontramos en una época en la cual la presencia y el uso de las tecnologías de la información y comunicación (TIC), se han vuelto un aspecto importante para la interacción social, sea dentro de un grupo de personas unidas por algún tipo de afinidad, un vínculo laboral o por servicios prestados. Esta situación, también se hace presente dentro del ámbito educativo.

Podemos observar que la mayoría de centros educativos preescolares, escolares, preuniversitarios, universitarios y de posgrado; incluyen diversas herramientas tecnológicas dentro de su propuesta académica: computadoras, tabletas, aplicaciones para los celulares, plataformas virtuales, entre otras. Sin embargo, muchas instituciones no las conocen en su totalidad y las emplean de una manera inadecuada.

Las TIC pueden ser una gran herramienta educativa, pero todo dependerá del uso que se les dé. Al emplearlas podemos establecer relaciones sociales, realizar actividades de entretenimiento y acceder a  información de manera más rápida y de distintas partes del mundo. Sin embargo, es necesario que los centros educativos, fomenten la autorregulación de sus estudiantes, de tal manera que este pueda dedicarles el tiempo adecuado y utilizarlas de un modo responsable. Es necesario recalcar que la interacción entre ellas y el sujeto debe ser activa, cercana y dosificada, para que realmente lo beneficie.

En Villa Per Se, también creemos en la importancia del acceso a las TIC y su interacción con los estudiantes. Consideramos que el tener la posibilidad de conocerlas y utilizarlas desde edades tempranas (3 años), permitirá que ellos las dominen y desarrollen la conciencia de su uso responsable. Asimismo y respetando que son nativos tecnológicos, incluimos este elemento que está en su vida cotidiana para el trabajo de contenidos académicos.

Todavía existe un grupo de personas que considera que los niños no deberían usarlas desde edades tan pequeñas. Sin embargo, creemos que cuando su empleo es responsable y con objetivos claros; el hacerlo, proporciona otro tipo de experiencias enriquecedoras para los estudiantes. Ellos disfrutan de ver cómo sus dedos pueden escribir sin tinta y maximizar sus imágenes favoritas o cómo pueden encontrar la información que desean escribiendo o pronunciando solo algunas palabras dentro de un casillero en blanco o cómo pueden mantener una comunicación con sus seres queridos que se encuentran lejos, entre otras cosas.

Ningún elemento tecnológico ni la información o recursos que nos ofrecen son malos o dañinos para las personas, sobre todo para los niños, solo depende que nosotros encontremos y aprendamos el modo correcto de usarlos.

Compartir:Share on FacebookShare on Google+Tweet about this on TwitterShare on LinkedIn

¿Qué es el juego?

natalia juego

El juego es parte sustantiva de la naturaleza infantil y como tal no necesita ser enseñado. El niño va a jugar porque esa es su manera de vincularse con la realidad, de ingresar a ella poco a poco en un tránsito difícil que va de la alucinación todopoderosa y egocéntrica de la soledad indiferenciada del lactante a la conducta adaptada a los demás y al reconocimiento del punto de vista diferente e, incluso, a formas de solidaridad con el otro que se manifiestan en la simpatía y  la piedad.

 

El juego que se introduce como didáctica debe tener objetivos definidos y es bueno que los participantes conozcan estos objetivos para que aprendan a diferenciar el juego libre que norman ellos del juego didáctico que pertenece a la esfera adulta de la cultura a la que van a incorporarse. Así es posible acercar las objeciones de Hegel contra el juego al entusiasmo de Rousseau por él. El juego didáctico cumple fines que llevan al niño a madurar y a abandonar la infancia. Su propósito no es hacer de la infancia un fin ni convertir esa edad en un entretenimiento perpetuo. Se trata de captar el interés para que la acción del estudiante sea voluntaria y así el aprendizaje se incorpore plenamente. Lo que se aprende sólo por deber puede no durar en el tiempo y no formar parte de lo que el sujeto es. La voluntad es necesaria en el aprendizaje y el juego la convoca. Puede aprenderse a leer de mucha formas, pero todas dependerán del grado de interés que el alumno ha tenido. Porque el interés regula la atención y ésta es la puerta de ingreso a la memoria de largo plazo.

 

De modo que un centro pre-escolar debe dar oportunidad al juego libre para que se desarrolle la personalidad y se socialice la individualidad, para que la imaginación ingrese también a la escuela y la creatividad tenga lugar en ella. Pero debe también emplear el juego para seducir con honestidad, para suavizar la tarea, para entusiasmar e invitar a participar a la mente pero también al corazón. Porque el juego en educación permite acercar esas fuerzas que si no pueden jalar en sentido contrario: la razón y el deseo. Hemos presentado de manera elemental y resumida algunos objetivos para los cuales hace falta emplear juegos. Al maestro le toca elegirlos, o crearlos, notar que los jackses pueden desarrollar la lateralidad porque obligan a preferir una mano o que jugar a la gallinita ciega puede ser un modo de educar el respeto o de fomentar el gusto por la comunidad. De cualquier forma, la maestra que invita al juego, y que participa en él, estará más cerca de la vulnerable y misteriosa alma infantil.

 

Compartir:Share on FacebookShare on Google+Tweet about this on TwitterShare on LinkedIn

Alimentemos hoy, para mañana

IMG_1587 (1)

Los alimentos que ingerimos no solo satisfacen nuestras necesidades energéticas. Luego de ser digeridos, pasan por todo nuestro cuerpo a través de la sangre para nutrirnos y formar nuevas células. Como sabemos, nuestras células conforman todos los tejidos de nuestro cuerpo y se van renovando, por lo que podemos decir que nuestro cuerpo se forma en base a lo que comemos.

 

En el caso de los niños, los alimentos cumplen un papel fundamental para su desarrollo físico e intelectual.  La calidad de los alimentos que ingieren se puede ver reflejada en su crecimiento, salud y rendimiento escolar.  Además están en una edad critica para la formación de hábitos saludables que perduren en el tiempo.

 

Si desde temprana edad se generan hábitos alimenticios saludables en los niños, vamos a prevenir enfermedades como la obesidad, diabetes, complicaciones coronarias, alzheimer y cáncer. Cuando alimentemos a nuestros niños pensemos en el efecto que pueden tener los alimentos al largo plazo.

 

Debemos evitar darles alimentos que no contribuyen con su desarrollo como por ejemplo: azúcar, grasas trans, harinas refinadas, frituras, comida rápida, alimentos procesados con muchos colorantes artificiales o químicos; y aumentar las porciones de verduras, frutas, granos integrales, frutos secos, semillas, entre otros.

 

Es importante procurar que la mayoría de los alimentos sean saludables debido a que están en crecimiento y además están creando hábitos. Podemos aprovechar la lonchera escolar para enviar alimentos nutritivos. Los niños están en constante movimiento y aprendizaje por lo cual necesitan que sus alimentos sean de buena calidad. Recuerden que lo que ingieren hoy, va a acompañarlos el resto de sus vidas.

 

Compartir:Share on FacebookShare on Google+Tweet about this on TwitterShare on LinkedIn