Ramadán

Este mes de junio es el mes de ayuno islámico. Para los musulmanes se trata de un momento muy especial del año, hay quien lo explica como si fuera una Navidad que dura un mes. Cada noche, al ocultarse el sol, se rompe el ayuno y, cada ruptura (se le suele llamar ‘iftar’), vendría a ser una especie de Nochebuena. Las familias se juntan, los amigos se llaman y se felicitan. Es un ambiente festivo porque el Ramadán brinda a los creyentes una oportunidad única de reforzar su relación con Dios –Allah [que es como se refieren a Dios los musulmanes] y a la vez se estrechan los lazos comunitarios. Cada noche, tras la última de las cinco oraciones diarias -el ayuno se rompe tras la cuarta– hay un rezo especial y las mezquitas se llenan. Es un momento importante para los musulmanes. Decir ‘Feliz Ramadán’, ‘Ramadán Mubarak’ o ’Ramadán Kareem’, por ejemplo, es un bonito gesto para con ellos. Los musulmanes tienen la firme voluntad de ayunar y lo hacen convencidos de los beneficios que les reporta. El ayuno es no comer ni beber desde que sale hasta que se oculta el sol. Quienes quieran tener un detalle con un musulmán en estas fechas, regalar unos dátiles o algún dulce (que no lleve manteca de cerdo) es una buena idea.

Pero ¿por qué ayunan todo un mes? En resumidas cuentas es uno de los cinco pilares del islam, es decir, una obligación para los musulmanes. En este noveno mes del calendario lunar, que rige el calendario islámico y, por ello, la fecha cambia cada año, el Corán fue revelado al Profeta Mahoma, como una Guía para alcanzar el éxito en esta vida y en la otra. A quienes ayunan con sinceridad les son perdonadas las faltas, además de que en este mes todas las buenas obras tienen una mayor recompensa. Es un momento de recarga espiritual y de estrechar los lazos y saldar rencillas con la familia y la comunidad. Además, los musulmanes creen que el ayuno les reporta beneficios físicos y les ayuda a conectarse con los que menos tienen y ser así más generosos, entre otras cosas.

Los otros cuatro pilares son: la profesión de fe, es decir, creer de corazón en que Allah es uno y único y que Mahoma es su Profeta; el rezo, que se hace cinco veces al día a diferentes horas que cambian con el movimiento del sol; el pago de la limosna anual, cuyo valor corresponde a un porcentaje concreto de los ahorros de cada musulmán, y la peregrinación a La Meca, si se dispone de salud y medios. A pesar del ayuno y de las dificultades que entraña, los musulmanes suelen mantener sus obligaciones cotidianas. El mundo no se para. Como muestra de respeto y solidaridad, otras iglesias suelen acudir a actividades diversas en mezquitas, iglesias y sinagogas para mostrar que “es posible ser alguien con valores occidentales y liberales y a la vez ser musulmán”.

La mejor manera de entender las creencias de otros es, asegura, compartiendo experiencias. El Islam es una religión de paz y amor, como todas, y los chicos de Villa Per Se así lo aprendieron durante este mes.

¡Feliz Ramadán!

 

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Afirmaciones Positivas

Este mes estamos con nuestras afirmaciones positivas para poder trabajarlas en conjunto casa y escuela.

¿Qué son las afirmaciones positivas?

Son declaraciones que manifestamos y queremos que sean ciertas para nosotros.

Cómo funcionan en nuestra mente?

Funcionan  con una idea. A manera de sinónimo, podemos identificar una imagen, un símbolo, un pensamiento como la voluntad de llevar a cabo una acción.

Estas afirmaciones positivas también ocurren con nuestras vidas personales: según pensemos, según visualicemos nuestras vidas, así será nuestra realidad y nuestra experiencia.

Es muy importante tener en cuenta cómo hablamos, pues las palabras son energía y cuando estamos hablando, estamos creando. Estar, así, atentos al lenguaje que utilizamos, tanto en nuestra relación con los demás, como con nosotros mismos (nuestro diálogo interior) es esencial. Y aquí es donde entran en juego las afirmaciones positivas.

Debemos tener en cuenta que nuestra mente no entiende el “no”, directamente lo elimina como si no existiese en la oración. Así, si nosotros decimos “no quiero estar enfermo”, nuestra mente se salta el “no” y se queda únicamente con el “quiero estar enfermo”. De ahí la importancia de utilizar palabras y oraciones en positivo/afirmativo.

Las afirmaciones positivas deben tener tres elementos básicos

·         Estar redactadas o dichas en primera persona, utilizando el tiempo verbal presente y usando un lenguaje positivo/afirmativo.

·         Deben tener un efecto emocional.

·         Deben ser ciertas para ti.

A continuación, una lista de 50 afirmaciones positivas para decirle siempre a los niños.

Mostrarle tu confianza

  • “Confío en ti”.
  • ”Creo en ti“.
  • ”Respeto tu decisión“.
  • “No es tan fácil, pero sé que podrás lograrlo”
  • “Estás haciendo lo correcto“.
  • ”Entiendes bien lo que pasa”
  • “¿Cómo lo lograste?”
  • ”¡Enséñame cómo lo haces!“.
  • ”Lo haces mejor que antes, estás mejorando aún más“
  • “Me parece que lo haces bien”.

Reconocer el esfuerzo y/o el sufrimiento

  • ”Veo que trabajaste mucho para lograrlo“.
  • ”Veo que te esforzaste mucho, sigue así“.
  • “Te esforzaste y te salió muy bien”
  • “Me gusta cómo lo haces“
  • ”Me imagino cuánto tiempo tardaste en hacerlo, así se hace”
  • “¡Sé cuánto te esforzaste para lograrlo!”
  • “Has debido planearlo muy bien para que resultara algo tan bueno“
  • ”Tus esfuerzos se recompensaron con un buen resultado, te felicito“

Agradecer por el tiempo que han pasado juntos

  • “El tiempo que pasamos juntos es muy importante para mí”.
  • ”Ya estoy esperando a que juguemos mañana“
  • ”Eres alguien interesante”.
  • “Me gustó mucho jugar contigo”.
  • “Estoy feliz de tenerte cerca“.
  • ”Me siento muy bien a tu lado”.

Ayudar a valorar el resultado

  • “¿Y a tí qué te parece?”
  • ”Me imagino que debes sentirte muy bien“
  • ”¿Y qué es lo que más te gusta?“
  • “¿Qué opinas de eso?”
  • ”¿Te gusta cómo quedó?“
  • ”¿Qué piensas, te salió mejor que la vez pasada?“
  • “¿Cómo te sientes respecto a eso?”

Agradecer por la ayuda o contribución

  • “Muchas gracias por haber….(cuando es algo positivo)“.
  • ”Gracias por lo que hiciste”.
  • “Gracias por tu ayuda”.
  • ”Gracias por entenderlo“.
  • ”Eso me ayuda mucho, te lo agradezco“.
  • “Eres un muy buen ayudante”
  • ”Gracias a tu ayuda tardé menos en acabar“.
  • ”Como me ayudaste ahora todo está limpio“.

Describir lo que ves

  • “¡Wow, qué limpia está tu habitación!”
  • “¡Qué bien que la cama esté tendida!“
  • ”¡Qué colores tan vivos los que usas!”
  • “¡Veo que te has esforzado mucho!”
  • “¡Tú mismo lo hiciste, te felicito!“

Describir lo que sientes

  • ”Me gusta mucho hacer esto contigo!“.
  • “Me siento feliz de estar en casa”.
  • ”Creo que somos un equipo“.
  • ”Me gusta oirte decir eso”.
  • “Estoy feliz de tenerte”.
  • “Me siento muy bien cuando me ayudas”.

Fuente: ipsyholog

 

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